Por vez primera, observé mis dedos en un lugar inexplorable, hace 23 vidas, en Santiago. Mi mundo: Hogar cálido de muchos amores distintos, en donde cada uno, con sus vivencias anteriores pudo darme sermones de cómo enfrentar las propias.
Yo sólo sabía observar mas mis decisiones eran las de ellos, mis queridos y amados ancianos, a ellos les debo mi fuerza de seguir luchando por mis sueños, aunque aveces sean no notorios, los tengo, con tanto ímpetu como cada historia narrada por mi pincel, mi gran compañero de silencio, cada letra, cada oración, cada narrar, es la forma de expresarme sin timidez, sin callar frente a mis pares.
La imagen reflejada en papel expuesto, es otra razón que tengo para salir desde el imaginar hasta realizar.
En mi mochila traigo muchas propuestas que para una prostituta sería muy fácil de vender. Pero aún me siento débil, en esta sociedad, me siento pequeña, aunque sé que creceré como lo hice en tiempos anteriores, como las metas antes realizadas y emergentes.
Estoy segura que este camino de piedras, es el que me llevará a tan ansiado orgullo, ¿sóla o acompañada? no lo sé en un futuro próximo, lo que sé es que ahora tengo apoyo de los que por mí darían su vida. Un gran viaje hacia otras culturas es un hecho no cumplido, se fue un pasajero amor, tomó otro rumbo, distinto al que habíamos planeado, pero haber creído en que uno nace y muere en forma individual, me ha servido para crecer y madurar, y como no lo había pensado antes, me enseñó a tener más seguridad en mi conciencia.
Cuando comencé a escribir mi propia historia, de forma extrovertida, lograba tener revolucionada a todas mis casas vecinas, con una interesante idea lograba llamar la atención rápidamente pero, no lograba lo esperado, no era una felicitación lo que les daban a mis criadores.
Mi gran responsabilidad es lograr dar tranquilidad a mi cuna de oro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario